Activos con inquilino
Vivienda o local ya alquilado. Rentas desde el primer día, pero hay que revisar bien el contrato vigente: es lo que compras junto al inmueble.
Cada vez hay más inversores comprando activos con inquilino, edificios completos y negocios en funcionamiento. Son operaciones específicas y se analizan con números, no con intuiciones.
Es fácil calcular una rentabilidad bruta: alquiler anual dividido entre el precio. También es fácil llevarse un disgusto, porque esa cifra no incluye el IBI, la comunidad, el seguro, los periodos sin inquilino, el mantenimiento ni los impuestos.
Antes de que compres nada te ponemos delante los dos números, y también el escenario malo: qué pasa si el inmueble está tres meses vacío o si hay que acometer una derrama. Si con eso deja de salir, mejor saberlo antes.
Vivienda o local ya alquilado. Rentas desde el primer día, pero hay que revisar bien el contrato vigente: es lo que compras junto al inmueble.
Para reformar y dividir, o para explotar en alquiler. Requiere estudiar el planeamiento y qué permite el edificio antes de hacer cuentas.
Local comercial con arrendatario y contrato en vigor. Aquí pesa tanto la ubicación como la solvencia y el historial de quien paga.
Traspaso o venta con actividad en marcha. Son las más específicas y las que más comprobaciones exigen antes de firmar.
Además de otras 300 en subastas y del máster de 600 horas en agente inmobiliario. Los números de una inversión no se improvisan.